La mejor manera de invitar cosas nuevas y buenas a tu vida es dejarles espacio. Así como ordena su oficina y su hogar, de vez en cuando revise y deseche todo lo que no lo ayude a lograr su éxito.

Aquí hay algunos buenos lugares para comenzar.

1. Intentar ser perfecto.

El perfeccionismo nos prepara para el fracaso. No es una búsqueda de lo mejor, sino una forma de decirte a ti mismo que nunca serás lo suficientemente bueno.

2. Jugando pequeño.

Expande tus horizontes. Ve a lo grande. ¡Crecer! A veces el proceso es doloroso, pero vale la pena.

3. Fingir.

La vulnerabilidad suena como verdad y se siente como coraje. La verdad y el coraje no siempre son cómodos, pero siempre son fuertes.

4. Esperando la suerte.

La suerte construye sus cimientos sobre la preparación. Encontrar buenas oportunidades puede ser en parte una cuestión de suerte, pero también es una cuestión de saber dónde encontrarlas y estar preparado para aprovecharlas al máximo.

5. Esperando cualquier cosa.

Nos han engañado pensando que si esperamos el momento adecuado, el lugar adecuado y la persona adecuada tendremos éxito, pero la oportunidad está donde la encuentras, no donde te encuentra a ti.

6. Necesidad de aprobación.

No dejes que las opiniones de los demás te consuman. ¡Que perdida de tiempo!

7. Intentar hacerlo solo.

Incluso si puede lograrlo, es el doble de trabajo y la mitad de divertido cuando lo hace solo.

8. Hacer promesas vacías.

Haga sus promesas raras y 100 por ciento confiables.

9. Fijarse en sus debilidades.

Todos tenemos nuestros puntos débiles. Trabaja en ellos, pero concéntrate en tus puntos fuertes.

10. Culpar a los demás.

Es cobarde y te cuesta respeto.

11. Pasar por alto tus pensamientos negativos.

Puedes creer que eres responsable de lo que haces pero no de lo que piensas. La verdad es que esas cosas no se pueden separar.

12. Vivir en el pasado.

13. Tratar de complacer a todos.

El camino más seguro al fracaso es tratar de complacer a todos. Trabaja para complacerte solo a ti mismo y a aquellos que son importantes para ti.

14. Metas pequeñas.

Las pequeñas metas producen pequeños resultados; grandes objetivos, grandes (ya veces enormes) resultados.

15. Aferrarse a los rencores.

Son una pérdida de tiempo y un ladrón de alegría y felicidad.

16. Evitar el cambio.

El cambio ocurrirá con su permiso o no. Manéjalo cuando puedas y siempre hazlo lo mejor posible.

17. Intentar nunca cometer un error.

Evitar el riesgo y nunca atreverse es el mayor error que puedes cometer.

18. Decir «No puedo».

No te rindas solo porque las cosas son difíciles y no te hables a ti mismo en términos negativos.

19. Minimizarse a sí mismo.

Ser una violeta que se encoge no te ayuda, no tranquiliza a nadie y es aburrido.

20. Chismes.

La gente pequeña se entrega a los chismes. Habla sobre ideas en su lugar, y cuando hables sobre personas, sé compasivo y solidario siempre.

21. Quedarse abajo.

El fracaso no viene de caerse. El fracaso viene de no levantarse.

22. Quejarse.

Si pasas tiempo quejándote del ayer, no tendrás tiempo para mejorar el mañana.

23. Pasar tiempo con personas negativas.

Si los que te rodean están tratando de derribarte, tal vez sea hora de levantarte.

24. Compararse con los demás.

La comparación es otro ladrón de tu felicidad. No te preocupes por lo que hacen los demás.

25. Pensar que no puedes marcar la diferencia.

Cada uno de nosotros puede marcar la diferencia, y juntos hacemos un cambio.

Todos tenemos rasgos y tendencias a los que debemos renunciar para que podamos dejar que surja algo grandioso. Todos tienen derecho al éxito; solo tenemos que hacer espacio para ello. Aprenda a renunciar a lo que lo mantiene atascado y comience a acercarse a las cosas que quiere de la vida.

Las opiniones expresadas aquí por los columnistas de Inc.com son propias, no de Inc.com.

25 cosas simples a las que renunciar si quieres tener éxito

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