El egoísmo en el lugar de trabajo es como la peste negra. Se propaga. es contagioso Se contagia a las personas y, antes de que te des cuenta, el rasgo se arraiga en la cultura de la empresa. ¿Y la peor parte? La gente ni siquiera lo reconoce. El egoísmo se disfraza de confianza, bravuconería, «experiencia» y empuje.

¿Cómo detectar este mal hábito?

Aquí hay 7 cosas que la gente egoísta hace:

1. Ocultan información importante

Esta es la persona que quiere entrar en el último segundo, anotar el tiro ganador del juego y llevarse todo el crédito. Con gusto verán a su equipo luchar si eso significa ser visto como el «héroe» al final.

Mientras terminen siendo la estrella, el proyecto es un «éxito».

2. No respetan el tiempo de los demás

Una cosa es tomar descansos aquí y allá, ponerse al día, aligerar el estado de ánimo, conversar, etc. Pero estas son las personas que tampoco tienen conciencia de las cosas que debe hacer. Quieren lo que quieren, cuando lo quieren, y lo que sea que estés pasando no tiene ninguna importancia.

Es su horario lo que dicta la relación.

3. No les gusta enseñar

Porque temen que si aprendes a hacer lo que ellos hacen, los reemplazarás, esa es la verdad. Prefieren ser los únicos que saben cómo hacer algo, para que puedan sentirse seguros y a cargo y sin competencia.

4. No escuchan

Estas personas preguntan cómo te va, para poder decirte cómo les va. En realidad, no quieren escuchar sobre tu fin de semana, quieren contarte sobre el de ellos. No están preocupados por lo que está pasando, pero quieren que usted esté muy preocupado por lo que está pasando.

Piensan que el diálogo es una calle de sentido único.

5. Evitan la responsabilidad

Si sucede algo malo, son los primeros en señalar con el dedo, o al menos, desvían los dedos para que no los señalen. ¡No podrían haber hecho nada malo!

Viven con la creencia perpetua de que todos y cada uno de los errores ocurren por separado de ellos mismos.

6. Se llevan todo el crédito

Por otro lado, cuando algo sale bien, ellos están allí para atribuirse el mérito. Ellos fueron los que lo juntaron todo. Eran la solución, el defensor, la inspiración positiva.

Quieren que todos sepan lo importantes que son para la situación, y con gusto se lo harán saber al colectivo.

7. Derriban a otros para edificarse a sí mismos

Y finalmente, contribuyen a una cultura tóxica de derribar a los demás. Realmente no están tratando de dar retroalimentación útil o mejorar el trabajo. Su objetivo es hacer que los demás se sientan menos seguros de sí mismos, en un intento de crear su propia sensación de falsa confianza.

Las opiniones expresadas aquí por los columnistas de Inc.com son propias, no de Inc.com.

7 cosas que la gente egoísta hace en el lugar de trabajo

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