Las conversaciones son una gran parte de nuestra vida cotidiana. Y ya sea que se considere un comunicador de clase mundial o alguien que preferiría simplemente enviar un correo electrónico en lugar de hablar cara a cara, es probable que tenga al menos algunos malos hábitos de comunicación que están volviendo loca a la gente.

Echa un vistazo a estos ocho pasos en falso comunes. ¿Te encuentras culpable de alguno de ellos? Bueno, es hora de que tire de las riendas y se detenga, inmediatamente.

1. Interrumpir constantemente.

Todos tenemos una cosa en común cuando hablamos: queremos ser escuchados. Entonces, si usted es una de esas personas que tienden a intervenir e interrumpir o, peor aún, tratar de completar las oraciones de las personas, debe mantenerse bajo control.

Puede pensar que sus interjecciones constantes son una forma de mostrar su nivel de compromiso. Pero en realidad solo te convierten en un bulldozer conversacional.

2. Multitarea.

Las conversaciones merecen toda tu atención, y no solo las miradas poco entusiastas que estás dispuesto a dedicarles cuando logras desviar la atención de la pantalla de tu iPhone.

La multitarea es un hábito del que probablemente todos seamos culpables. Pero debe estar presente en sus conversaciones, sin importar cuán serviles o fútiles puedan parecer. Eso significa que no debe desplazarse por su correo electrónico ni pensar inconscientemente en su lista de compras. Brinde a sus compañeros de conversación la atención que se merecen.

3. Uso de calificadores.

«No te lo tomes como algo personal, pero…»; «Esto podría ser una mala idea, pero…»; o «Sé lo que estás pensando, pero…»

Existen calificadores para casi todas las situaciones. Pero si tienes la tendencia a abusar de ellos, puedes estar haciendo que la gente se derrumbe. ¿Por qué? Bueno, si bien estas declaraciones preliminares pueden parecer una excelente manera de endulzar sus oraciones, a menudo resultan condescendientes e innecesarias.

4. Igualando sus experiencias.

Dime si esta situación te suena familiar: alguien está explicando un problema difícil que enfrenta actualmente. Inmediatamente respondes con «¡Sé exactamente cómo te sientes!» y luego lánzate a tu propia historia prolija de una vez que experimentaste algo que no es ni un poco similar.

Es importante recordar que las experiencias humanas son todas diferentes. Sus intentos de mostrar empatía son admirables. Pero en la mayoría de los casos, es mejor escuchar y brindar apoyo.

5. Flotando.

Todos hemos tenido que lidiar con esas personas que parecen divagar interminablemente sin sentido, esas personas que parecen estar hablando simplemente porque les gusta el sonido de sus propias voces.

No hace falta decir que no querrás ganarte esta reputación interviniendo constantemente sin un propósito claro. Cuando decida hablar, asegúrese de estar preparado para ser claro y conciso. Esa es la marca de un comunicador experto.

6. Evitar el contacto directo.

Soy un gran admirador de la comodidad del correo electrónico y los mensajes de texto. Sin embargo, si alguna vez has tratado con alguien que se tomó el tiempo de escribir un mensaje largo sobre algo que él o ella podría haberte explicado fácilmente en persona en tan solo dos oraciones, sabes lo frustrante que puede ser.

La variedad interminable de herramientas de comunicación disponibles hoy en día nos ha hecho a todos un poco menos dispuestos a hablar a otro. Entonces, antes de presionar enviar un mensaje, pregúntese si esto es algo que podría hacerse de manera más eficiente en persona o por teléfono. Te ahorrarás (¡y a la persona que recibe el mensaje!) muchos dolores de cabeza.

7. Esperar en lugar de escuchar.

Como a mi mamá siempre le encanta decirme, «¡Hay una gran diferencia entre oír y escuchar!» Y cuando estás teniendo una conversación con alguien, debes escuchar activamente.

Eso significa que no solo te quedas en silencio mientras piensas en tu siguiente punto y esperas la oportunidad de hablar de nuevo. En cambio, estás comprometido con lo que esa persona está explicando. Confía en mí, la gente puede darse cuenta cuando los estás desconectando.

8. Usar palabras de relleno.

«Hola, Jason. Umm… Solo estoy revisando eso, uhhh… informe para ver si crees que lo tendrás listo para el final del día».

Sabías que este tenía que estar en la lista en alguna parte. Este es quizás uno de los malos hábitos más difíciles de romper. Todos estamos tan acostumbrados a ensuciar nuestras oraciones con estas palabras innecesarias, es como un tic nervioso para la mayoría de nosotros. Pero haz tu mejor esfuerzo para eliminarlos. Sus conversaciones serán mucho más limpias y pulidas.

Romper un mal hábito no siempre es fácil. Pero canalice su energía para eliminar estos pasos en falso de sus conversaciones y seguramente será un mejor comunicador.

Las opiniones expresadas aquí por los columnistas de Inc.com son propias, no de Inc.com.

8 malos hábitos de comunicación que debes romper de inmediato

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *