Nuestras vidas son increíblemente cortas, por lo que necesita maximizar su impacto, tiempo y recursos para vivir su mejor vida. Esta es también parte de la razón por la cual las personas están tan ansiosas por descubrir el propósito de su vida y hacer el trabajo que realmente aman.

Pregúntese: si no le pagaran un salario, ¿qué elegiría hacer todos los días?

El Washington Post publicó un artículo que decía: ‘Al 13% de las personas en todo el mundo les gusta ir a trabajar’.

Dicho esto, Estados Unidos y Canadá tuvieron los niveles más altos de participación en el mundo con un 29 %, seguidos de cerca por Australia y Nueva Zelanda con un 24 %.

Para aquellos que tienen problemas para determinar exactamente qué trabajo aman de verdad; puede mantenerlo despierto durante horas, buscando respuestas de mentores, libros, conferencias y programas de mente maestra o moviéndose en varias industrias para encontrar ese rol u oportunidad que lo deslumbra y utiliza ese talento especial que posee.

En algún momento, hemos tenido ese único trabajo o tal vez varios trabajos que efectivamente han matado hasta la última gota de energía en nuestro cuerpo y nos han dejado de mal humor semana tras semana con nuestra ira y frustración llegando a su punto más alto.

Lo que se siente amar lo que haces

Debería saber bien haber experimentado ambos extremos del espectro. En los últimos años, no solo me he convertido en una persona muy diferente, también he aprendido la magia que proviene de amar lo que haces dirigiendo mi película, diseñando y entregando programas de capacitación, entrenando emprendedores, escribiendo canciones y artículos.

Aquellos como yo que han tenido la suerte de experimentarlo, pueden decir exactamente lo que sucede.

5 principales signos reveladores

Estas son las señales reveladoras entre aquellos que hacen lo que aman en comparación con aquellos que ven pasar los segundos.

1. El tiempo vuela vs. El tiempo se detiene

Aquellos que están muy comprometidos con la tarea que tienen entre manos, no notan el tiempo porque están viviendo en el momento presente.

Los que están desenganchados, miran el reloj como un halcón que les sirve para alargar el día y agotarles la energía al mismo tiempo. Esperan a que desaparezcan las horas para poder irse a casa solo para despertarse y repetir el mismo proceso mundano y agotador.

2. Enfocado vs Distraído

Aquellos que aman lo que hacen están enfocados con láser en la tarea en cuestión. Prestan atención a lo que sucede a su alrededor, quieren hacer mejoras, crear soluciones, compartir ideas y colaborar con los miembros de su equipo.

Por el contrario, una persona desconectada pasa cada momento del día pensando en cuántas cosas puede distraerse para pasar otro día. Desde completar tareas sin sentido, reuniones de café, redes sociales, hablar con personas, hacer llamadas personales, llegar tarde al trabajo y tomar almuerzos largos.

3. Mucha energía versus quedarse dormido

Cuando amas lo que haces, tienes tanta energía que la gente quiere que la embotelle para darles un poco. Esto no es una broma, me han pedido que haga esto.

Cuando ingresas a una habitación, todos saben que estás allí, pueden sentir tu energía positiva mientras caminas en la habitación. Tu energía efectivamente levanta al equipo y mejora el rendimiento.

Cuando desprecias tu trabajo diario, terminas sintiéndote sin vida y miserable. Como resultado, pierde oportunidades y promociones y llega a un punto en el que se siente invisible, como un número en la oficina que a nadie le importa.

4. Atención al detalle frente a descuido

Amar lo que haces significa que no solo piensas en grande y tienes una gran visión de tu vida, sino que también significa que prestas atención a los detalles.

Prestar atención a los detalles significa que está concentrado en lo que está haciendo y se asegura de que las tareas se realicen de la manera más eficiente y efectiva posible, además de medir el logro de los objetivos a corto y largo plazo.

Una persona aburrida, por otro lado, será descuidada con su trabajo. Será muy evidente y puede afectar otras áreas de la vida desde su apariencia, finanzas, relaciones y salud. Es como vivir la vida dormido al volante porque estás tan desinteresado y no podría importarte menos el trabajo que haces.

5. Oportunidades vs Carencia

Cuando amas la vida y la vives al máximo, surgen nuevas oportunidades.

Sin embargo, cuando estás desanimado y enojado con el mundo, el miedo te rodea y adoptas una mentalidad de escasez en la que crees que nunca hay suficiente de nada en el mundo. El miedo y la ira sirven para crear más de lo mismo, experiencias negativas y tiempos difíciles.

Encontrar lo que te gusta hacer puede eludirte si renuncias a tus sueños, vives con miedo y tienes una mentalidad de escasez o simplemente no te molestas en tomarte el tiempo para descubrir lo que realmente deseas.

Cuando amas lo que haces, el mundo es tu ostra. Una mente positiva, un corazón amoroso y el compromiso con tu trabajo crean satisfacción y significado. Tómese el tiempo para descubrir lo que realmente desea, vale la pena luchar.

Las opiniones expresadas aquí por los columnistas de Inc.com son propias, no de Inc.com.

Cómo amar lo que haces puede transformar toda tu vida

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