¿Cómo te sentirías después de un noche inquieta? ¿Qué tal dos noches? ¿O 10 noches seguidas?

El 28 de diciembre de 1963, Randy Gardner, con la ayuda de dos compañeros de clase, se embarcó en una misión para averiguar cómo respondería su cuerpo si permanecía despierto hasta el 8 de enero de 1964, haciendo un total de 264 horas (o 11 días).

Para empezar, se despertó brillante y temprano a las 6 am, alerta y lleno de energía. Pero al segundo día, tuvo problemas para concentrarse en su entorno y reconocer los objetos que le dieron. Al tercer día, Gardner se puso de mal humor y empezó a hablar mal. Al día siguiente, se imaginó a sí mismo como un Paul Lowe, un jugador de fútbol de 200 libras, mientras que apenas pesaba 120 libras.

El experimento originalmente estaba destinado a una feria de ciencias de la escuela secundaria, pero la noticia se extendió al investigador de Stanford William Dent, quien voló a San Diego para participar.

A medida que avanzaba el experimento, a Gardner le resultó difícil mantenerse despierto, especialmente durante la noche. Para asegurarse de que no se durmiera, el Dr. Dent y sus amigos se quedaron cerca y lo involucraron en varias actividades para mantenerlo despierto. No habría drogas involucradas, incluida la cafeína.

Para garantizar su seguridad, se sometió a chequeos regulares en el hospital. No le pasaba nada malo, excepto que a menudo se confundía y se olvidaba. Las alucinaciones ocurrían regularmente, donde imaginaba escenarios frente a él que no existían.

El 8 de enero a las 2 a. m., la gente vitoreó cuando Gardner rompió el récord anterior de 260 horas. Habló con los periodistas, se hizo un chequeo y luego se durmió durante catorce horas y cuarenta minutos.

Décadas después, está vivo y bien. Gardner dice que duerme en un horario de sueño razonable y que no es del tipo que pasa toda la noche en vela.

Insomnio: ¿Qué lo causa?

El insomnio, definido como «insomnio habitual», es algo que muchos de nosotros experimentamos en un momento u otro. Puede ser crónico, donde los síntomas aparecen al menos 3 noches a la semana durante más de un mes, o de forma temporal.

Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., alrededor de Entre el 30 y el 40 por ciento de las personas sufren síntomas de insomnio en un año determinado, mientras que entre el 10 y el 15 por ciento dicen que tienen insomnio crónico. A medida que las personas envejecen, el insomnio crónico se vuelve más común.

El insomnio crónico puede ser causado por una serie de cosas, como depresión o trastorno de ansiedad, medicamentos o niveles hormonales naturalmente más altos.

Desafortunadamente, el insomnio puede ser un círculo vicioso. Las personas con problemas previos para conciliar el sueño se vuelven más ansiosas al respecto en las últimas noches, lo que solo exacerba el problema. Acostarse despierto por la noche y mirar el reloj también aumenta la ansiedad y el insomnio.

El estrés y el trauma de nuestra vida personal y profesional pueden provocar insomnio temporal. Las preocupaciones sobre la seguridad laboral, una discusión con un miembro de la familia o escuchar malas noticias pueden causar ansiedad que nos mantiene dando vueltas por la noche.

La Fundación Nacional del Sueño encuestó a un grupo de adultos en los Estados Unidos y descubrió que casi la mitad sufría de insomnio temporal después de los ataques terroristas del 11 de septiembre.

Cualquiera que sea la causa, las dificultades para dormir pueden impedir que operemos de manera efectiva durante el día. Puede sentir sueño o cansancio durante el día, tener dificultad para concentrarse en las tareas o sentirse deprimido o enojado.

¿Qué actividades nos ayudan a descansar?

Si ha estado sufriendo de insomnio, aquí hay algunas actividades que puede hacer para ayudar a su cuerpo a prepararse para dormir.

  • Ejercicio. El ejercicio regular hace maravillas para el cuerpo, incluso mantiene bajos el peso y la presión arterial. También mantiene alejadas otras condiciones que afectan la capacidad de dormir y reduce el estrés, un factor importante en el insomnio. Tenga en cuenta, sin embargo, que el ejercicio debe hacerse durante el día y no por la noche porque hace que su cuerpo se sienta más alerta. Después de hacer ejercicio, la temperatura de su cuerpo aumenta y tarda unas cinco horas en desaparecer.
  • Lee un libro. La lectura es una buena forma de calmarse antes de dormir, evitando el efecto estimulante de los aparatos electrónicos. Me parece que una hora más o menos de lectura, ya sea ficción o no ficción, ayuda. También es una buena manera de hacer tiempo para aprender cosas nuevas.
  • Técnicas de relajación. Relajarse antes de acostarse ayuda a ralentizar su mente y cuerpo para que pueda dormir más fácilmente. Un método de relajación consiste en tensar y luego relajar varios músculos y partes del cuerpo, como los dedos de los pies. Otro método para probar son las técnicas de respiración profunda.

La importancia de conciliar el sueño

El insomnio le impide rendir al máximo y concentrarse en las actividades durante el día. Cuanto más a menudo sucede, más difícil es dormir.

Pero la buena noticia es que puedes adquirir el hábito de disfrutar de un buen descanso nocturno.

Sentirse despierto y renovado a la mañana siguiente depende en gran medida de lo que haya hecho la noche anterior. Un poco de preparación y paciencia ayuda inmensamente.

Las opiniones expresadas aquí por los columnistas de Inc.com son propias, no de Inc.com.

Este experimento de Stanford muestra los horribles efectos de la privación del sueño

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *