La inteligencia emocional (EQ) se ha considerado un predictor más poderoso del éxito de una persona que su inteligencia (IQ). La razón se reduce al simple hecho de que las relaciones humanas son la esencia misma de los negocios. Ser capaz de comprender, conectar, empatizar y negociar mejor con los demás es crucial en nuestro ascenso personal. Invertir en su propio EQ es una inversión en usted mismo como líder. La inteligencia emocional es indispensable en el liderazgo.

Para comprender verdaderamente lo que implica EQ, es mejor desglosar el término en términos de los rasgos que podemos reconocer fácilmente. El autor más vendido y periodista científico, Daniel Goleman, conceptualizó EQ utilizando un modelo compuesto por cinco factores diferentes:

  1. Autoconciencia: la capacidad de conocer las propias emociones, fortalezas y debilidades.

  2. Autorregulación: la capacidad de controlar las propias emociones e impulsos.

  3. Habilidad social: la capacidad de manejar las relaciones de tal manera que mueva a las personas en la dirección deseada.

  4. Empatía: la capacidad de considerar los sentimientos de otras personas, especialmente al tomar decisiones.

  5. Motivación: la tendencia a ser impulsado a lograr por el bien del logro.

De estos cinco factores, la autoconciencia es uno que se asocia con un rasgo visible común cuando lo exhiben algunas de las personas más simpáticas y poderosas. La autoconciencia es la capacidad de comprender las propias emociones y el efecto resultante en los demás. Un estudio de HBR reveló que los líderes conscientes de sí mismos tienen confianza y, a menudo, son sinceros. Tienen una comprensión holística de sus fortalezas y debilidades. Con la autoconciencia, los líderes pueden enfocarse en sus fortalezas y contratar compañeros de equipo que se destaquen en las áreas en las que luchan.

La investigación sugiere que una forma tangible de detectar a un líder consciente de sí mismo es buscar un sentido del humor autocrítico. Las personas que pueden admitir sus fallas o defectos con una sonrisa son más accesibles. Algunos pueden pensar que admitir fallas o fallas revela vulnerabilidad, pero en realidad los mejores líderes deben juzgar constantemente sus propias capacidades, así como las de los demás. Deben comprender cuándo necesitan ayuda y rodearse proactivamente de personas que sobresalgan donde se quedan cortos.

Estar tan cómodo y confiado que puedes reírte de ti mismo genera confianza dentro de un equipo. Los líderes con esta combinación mágica de confianza y autoconciencia se vinculan más estrechamente con sus compañeros de equipo al restar importancia a las diferencias de estatus entre ellos y sus empleados. Si la confianza y la transparencia son componentes importantes de su relación con su equipo, exponer algunas imperfecciones puede ser una excelente manera de abrirse.

Esto, por supuesto, no significa que debas pasar tu tiempo arrastrando tus logros por el suelo y resaltando solo tus defectos. Tampoco significa que deba tomar a la ligera cualquier situación grave o falla. Sin embargo, significa que debe hacer un esfuerzo consciente para humanizarse con su equipo.

Si un EQ elevado no fuera suficiente, nuevos estudios han demostrado que un sentido del humor autocrítico en realidad promueve el bienestar psicológico. Si bien esto puede parecer exagerado a primera vista, en realidad tiene mucho sentido. La perfección es una personalidad difícil, aunque imposible, de mantener. El fracaso puede inundarte de ansiedad, especialmente en relación con la aceptación social. Darte el primer golpe a ti mismo cuando tropiezas alivia esa presión. Puede que se estén riendo de ti, pero al menos hiciste la broma.

Las personas que están demasiado enfocadas en su imagen pulida a menudo pierden horas obsesionadas con las cosas equivocadas. Reírte de tus imperfecciones te permite reconocerlas, aceptarlas y luego seguir adelante.

«En particular, hemos observado que una mayor tendencia a emplear el humor autodestructivo es indicativa de puntuaciones altas en dimensiones de bienestar psicológico como la felicidad y, en menor medida, la sociabilidad», señala Jorge Torres Marín, coautor y investigadora en el estudio sobre el humor y el bienestar.

La contratación de personas con un EQ alto puede tener un impacto positivo inmediato en cualquier equipo. Las pruebas de ecualización implican más que preguntas sobre inteligencia pura. No se debe esperar que los candidatos muestren un sentido del humor autocrítico durante el proceso de la entrevista, pero puede detectar signos de que son conscientes de sí mismos. Estos individuos son capaces de reconocer sus experiencias pasadas, tanto sus éxitos como sus defectos, de una manera concisa y no defensiva. Pregúnteles acerca de su mayor error (no acepte fanfarronadas humildes). Presionarlos en un momento en que las emociones se interpusieron en el camino. ¿Pueden admitir la imperfección?

La inteligencia emocional es uno de los barómetros más poderosos para el éxito y ser consciente de sí mismo es un rasgo necesario. Tu capacidad para reírte de ti mismo no solo puede acercar a tu equipo, sino que también puede aliviar parte de la ansiedad asociada con la búsqueda de la perfección inalcanzable.

Las opiniones expresadas aquí por los columnistas de Inc.com son propias, no de Inc.com.

Lo que dice un sentido del humor autocrítico sobre su EQ

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