lo admito Soy culpable de usar la palabra M.

He pensado y escrito mucho sobre los Millennials. Como director de una empresa de gestión de redes sociales, sé que constituyen una gran parte de mis propios empleados y nuestros millones de usuarios. Y está claro que aportan activos y expectativas reales a la mesa, desde conocimientos digitales hasta un deseo de colaboración y transparencia.

Pero aquí está la cosa. Estos rasgos no son exclusivos de los Millennials y nunca lo han sido.

No es necesario haber nacido entre 1980 y 2000 para En Vivo en tu iPhone o adopta las redes sociales. Y los jóvenes no son los únicos que buscan un propósito en su carrera, no solo un cheque de pago, o que quieren marcar la diferencia.

Me he dado cuenta de que, en muchos sentidos, el concepto de Millennials es demasiado limitante.

Se ha alentado a las empresas a invertir recursos en marketing para este grupo demográfico reducido. Los equipos de recursos humanos se han fijado en la contratación de Millennials y en satisfacer los gustos de los Millennials. Pero se están perdiendo el panorama general.

Estoy hablando de la Generación C.

Aquí hay cinco datos clave que debe conocer sobre la Generación C y las formas en que las empresas pueden llegar y comprender mejor a este grupo clave:

1. ¿Qué es la Generación C?

En 2012, el analista digital Brian Solis definió a la Generación C como el «Consumidor conectado». Señaló que toda persona que integra la tecnología en su rutina diaria, sin importar la edad, comparte ciertas cualidades.

«La forma en que las personas adoptan la tecnología, desde las redes sociales hasta los teléfonos inteligentes y los dispositivos inteligentes, contribuye al estilo de vida digital que ahora es sinónimo de la Generación C», escribió.

Solís no fue el primero en hablar sobre la Generación C. Ya en 2004, los investigadores notaron una nueva cohorte intergeneracional compuesta por personas con conocimientos digitales que crean y seleccionan contenido, construyen comunidades en línea y encuentran y consumen productos de distintas maneras.

Según con quién hable, la «C» en Gen C puede referirse a todo, desde «colaboración» hasta «comunidad», «computarizado» y «contenido». Sin embargo, en el nivel más fundamental, me gusta pensar que Gen C significa conectividad.

2. ¿Qué grupos de edad componen la Generación C?

Aquí está el hecho crítico: Gen C no es un grupo de edad en absoluto. Es una mentalidad.

No hay fecha de corte. Puede tener 15 años u 85 años y seguir siendo miembro de pleno derecho. Tampoco está definido por el estatus socioeconómico, el origen étnico, la geografía o cualquiera de los marcadores demográficos clásicos. La Generación C no es necesariamente rica o pobre, urbana o suburbana, joven o vieja.

Lo que distingue a Gen C es la conectividad, en su sentido más completo.

Los miembros no solo están en línea: están activos y participando en comunidades en línea, desde las conocidas redes sociales hasta los sitios de reseñas de productos. No solo consumen contenido, sino que lo crean y lo curan.

Me gustaría enfatizar que estas tendencias no son ni nuevas ni revolucionarias. Se han explorado y teorizado durante años.

Pero con demasiada frecuencia, atribuimos estos rasgos solo a los Millennials. El concepto Gen C es útil porque elimina estos grupos de edad arbitrarios.

3. ¿Cómo interactúa la Generación C con el mundo?

La generación C vive en los medios digitales. La televisión, la prensa, la radio… todo es una ocurrencia tardía, si es que.

Se mueven sin problemas de la computadora portátil a la tableta y al teléfono inteligente, conectados cada minuto, a menudo en múltiples plataformas. Sin embargo, más importante que los dispositivos que usa Gen C es cómo los usan: como herramientas para la participación, no como consumo pasivo.

La transmisión de video y las redes sociales dominan el tiempo que pasan en línea. En lugar de confiar en las fuentes de noticias tradicionales, obtienen su información de las redes sociales: flujos algorítmicos en Facebook, Twitter, LinkedIn y otras redes que agregan las preferencias de sus amigos y seguidores.

Responder e interactuar (a través de comentarios, emojis, textos y tweets) es tan importante como leer o mirar. Crear es tan importante como consumir. Todo está curado, personalizado, personalizado y optimizado.

4. ¿Cuál es la clave para llegar a la Generación C?

Acceder a Gen C (y definitivamente me considero un miembro) depende de llegar a nosotros donde vivimos… y en nuestros términos.

Los medios tradicionales no lo cortan. Incluso los anuncios digitales convencionales y el marketing fracasan para esta audiencia inteligente que bloquea los anuncios. Confiamos, sobre todo, en el contenido compartido en nuestras redes personales.

Para las empresas, este es el Santo Grial y el mayor sello de aprobación: una recomendación de boca en boca en Facebook, un meme creativo que se vuelve viral en Twitter, un pulgar hacia arriba de un Influencer de confianza.

Llegar a la Generación C significa tener una gran comprensión de lo que vale la pena hacer clic: el arte de crear contenido compartible, entretenido, útil y muy visual. En una era en la que las fuentes de información y entretenimiento son ilimitadas, el secuestro de la capacidad de atención con algo tan mundano como un anuncio no sucederá.

Sobre todo, conectarse con la Generación C se basa en una profunda inversión en las redes sociales (tanto filosófica como financieramente). Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat, LinkedIn… esta es la red neuronal a través de la cual la Generación C mide e interactúa con el mundo, tanto cerca de casa como en todo el mundo.

5. ¿Qué tan grande es la Generación C?

Hace poco más de una década, sus filas probablemente eran pequeñas, solo una ola dedicada de primeros usuarios que se sumergían en el mundo de las redes sociales y la creación de contenido digital.

Hoy, sin embargo, diría que los números son enormes. La tecnología móvil y el Internet de alta velocidad han cambiado el panorama por completo.

La realidad es que la Generación C está en todas partes. Muchos Millennials pertenecen a este grupo, pero también muchos Gen Xers y Yers, sin mencionar muchos Boomers. La transformación digital, y todos los cambios culturales que han acompañado este auge en la conectividad, han traspasado la demografía tradicional.

Estos cambios no se limitan en absoluto a una sola cohorte de veinteañeros que beben cerveza artesanal. Hemos torturado este concepto Millennial lo suficiente.

Démosle un descanso. Para marketing, para contratar, para conectar: ​​la edad es cada vez más arbitraria.

La era Millennial está terminando (y no demasiado pronto).

Las opiniones expresadas aquí por los columnistas de Inc.com son propias, no de Inc.com.

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