Por Bob Pothier (@Bob_Pothier), director de Partners in Leadership y ex ejecutivo de GE que trabaja con líderes para ayudarlos a administrar mejor su cultura para lograr resultados excepcionales.

En una escala del 1 al 10 (1 = soy el peor, 5 = soy promedio y 10 = soy el mejor) Califíquese en las siguientes habilidades:

  • Inteligencia pura
  • Inteligencia emocional
  • Atletismo
  • Talento musical
  • Introspección
  • Amabilidad
  • Sabiduría
  • Trabajo duro

Supongo que la mayoría de sus puntajes están por encima de 5. ¿Cómo lo sé? Porque cuando se trata de tomar este cuestionario, eres promedio. La mayoría de las personas se califican «por encima del promedio» en una lista como esta. Se llama «autoprejuicio» y es un instinto de supervivencia conectado a nuestros cerebros… y es probable que perjudique tu carrera.

El prejuicio propio nos ayuda y nos perjudica

Por definición, la mayoría de nosotros no podemos estar «por encima del promedio». Un verdadero promedio tiene tantas personas por encima de 5 como por debajo y la mayoría agrupadas entre 4 y 6. Pero la mayoría de nosotros no nos vemos así, a pesar de que los hechos indiquen lo contrario.

Este sesgo cognitivo es una mentalidad bastante esperanzadora y optimista. Nos ayuda a superar obstáculos y ser más felices. Después de todo, la ignorancia puede ser felicidad.

Sin embargo, cuando se trata de nuestra vida profesional, el sesgo propio puede tener impactos negativos a largo plazo. Aquí hay algunas señales de advertencia y cómo evitarlas.

1. El sesgo propio evita que busques retroalimentación

La mayoría de la gente equipara la retroalimentación con la «crítica» y a ninguno de nosotros le gusta eso, así que lo evitamos. Sin embargo, la retroalimentación es la forma más importante de evitar trampas de autosesgo. Nuestro autoengaño puede corregirse si constantemente nos responsabilizamos de buscar información de otros sobre cómo nos va.

Pero aquellos que son buenos para buscar retroalimentación buscan tanto la retroalimentación apreciativa como la constructiva y actúan en base a ambas. Por lo tanto, solicite retroalimentación, pero guíe a la persona a la que le está preguntando para que piense en lo que hace bien y cómo lo asesorarían en el siguiente paso de su desarrollo.

2. El autosesgo te hace sentir satisfecho con cómo son las cosas

La complacencia es el subproducto de demasiado auto-sesgo. Su egoísmo le impide obtener esa capacitación adicional, dedicar un poco más de tiempo a ese proyecto, asumir ese nuevo puesto desafiante o desarrollar una nueva habilidad. El auto-sesgo funciona en contra de empujarnos a nosotros mismos.

Por lo tanto, piense en una cosa con la que esté contenido y decida impulsarlo un poco más. Puede parecer incómodo, pero superar esta tendencia te ayudará a romper las barreras que inconscientemente pones a tu alrededor y hacer maravillas en tu carrera.

3. El sesgo propio hace que externalices los problemas en lugar de internalizarlos

Estás trabajando muchos problemas. Sin embargo, tu autoprejuicio te está diciendo que la razón de estos problemas no eres tú sino alguien o algo más: tu jefe es demasiado exigente; el marketing no te está dando buenas pistas; I+D no está innovando lo suficientemente rápido; la economía es difícil; los clientes son demasiado exigentes. La lista continua.

Si externalizas estos problemas, nunca llegarás a la raíz para solucionarlos. El punto de partida es asumir la responsabilidad personal, verse a sí mismo en ellos y luego trabajar en lo que puede controlar. Tu autoprejuicio no quiere que seas parte del problema, pero el problema necesita que lo aceptes o no se solucionará.

4. El sesgo propio le impide ser más creativo

Tu autoprejuicio quiere que pienses que eres inteligente cuando se trata de resolver problemas. Por lo tanto, las primeras una o dos cosas que crea que son la solución que tenderá a probar e implementar de inmediato. Desafortunadamente, lidiar creativamente con problemas reales requiere trabajo, pensamiento y tiempo, y su egoísmo le impide hacer ese esfuerzo adicional.

La próxima vez que tenga un gran problema, disminuya la velocidad, no acelere. Escriba las primeras 1-3 soluciones que crea que funcionarán. Luego salga y recopile datos sobre esas ideas. ¿Te estás enfocando en lo correcto? Pregúntale a otras personas. ¿Lo ven de la misma manera? Pregúntate qué estás pasando por alto.

Tu autoprejuicio no quiere que hagas nada de eso, porque te dice «eres más inteligente que la mayoría y tienes las soluciones rápidas». Al ser diligente y buscar las opiniones de los demás, encontrará la solución adecuada con más frecuencia.

Avance en su carrera evitando las trampas del autosesgo

Todos tenemos un sesgo propio, algunos más fuertes que otros. Sin embargo, ese conocimiento puede ayudarlo a evitar este sesgo cognitivo. Esté atento a cuando su cerebro quiera asegurarle «Estoy bien, no se requiere más trabajo». Eso no significa escuchar la voz que dice «eres un asco», pero sí significa que tienes puntos ciegos y no queremos que esos puntos ciegos causen un naufragio en nuestras carreras.

Siga estas pautas anteriores cuando comience a escuchar esa voz autosuficiente y acelerará su éxito.

Las opiniones expresadas aquí por los columnistas de Inc.com son propias, no de Inc.com.

¿Qué es el auto-sesgo y por qué está acabando con tu carrera?

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